Arquitectura tradicional

El uso de materiales del entorno, la aplicación de técnicas tradicionales y la funcionalidad, son los elementos clave que dan forma a las construcciones tradicionales de Valdelaguna

Gracias al Plan Nacional de Arquitectura Tradicional, publicado en 2015 por el Instituto del Patrimonio Cultural de España, contamos con algunas pautas que nos son de gran ayuda para reconocer y aprender a valorar la arquitectura tradicional que aún pervive en nuestro pueblo.

Desde aquí queremos intentar caracterizar esta parte esencial de nuestro patrimonio basándonos en algunas pautas propuestas por dicho plan

Técnicas

Materiales

La arquitectura tradicional constituye una parte sustancial del Patrimonio Cultural.

La arquitectura tradicional que aún pervive en Valdelaguna es la mejor expresión de la cultura que hemos heredado y que tenemos la responsabilidad de conservar y transmitir a las siguientes generaciones.

La arquitectura tradicional es una de las principales señas de identidad de los diversos colectivos que les han dado vida.

Sin pretenderlo, los lugares que han habitado las sucesivas generaciones anónimas y los espacios donde han desarrollando su labor son el mejor testimonio de una forma de vida que ha sido la propia del pueblo hasta no hace demasiado y que nos ayuda a entender de dónde venimos.

La arquitectura tradicional está ligada a los modos de vida y a la organización social de un territorio.

Las sustanciales diferencias entre la Casa del Café o el Castillo y las cuevas de las Conejeras o de la carretera de Perales, constituyen un relato de distintas formas de vida y de las relaciones sociales entre las diferentes capas de la sociedad.

La arquitectura tradicional se adapta a los condicionantes naturales del territorio.

Las eras, ubicadas en explanadas allí donde el viento es más fuerte para aventar el trigo y los muros de piedra seca que contienen el caudal del agua para regar en las distintas zonas de huertos, son buenos ejemplos de construcciones que adquieren su significado únicamente si consideramos la naturaleza intrínseca del territorio donde se ubican. Además Los habitantes de Valdelaguna supieron sacar partido a la orografía del pueblo, así, en las bodegas se aprovechan los desniveles del terreno para trasegar el vino del lagar a la cueva sencillamente por gravedad.

Como respuesta al clima la orientación de las casas, los muros gruesos, los pequeños vanos o la persistencia de las cuevas resuelven la necesidad de aislamiento ante un verano y un invierno extremos.

El territorio se convierte además en provisor de materias primas: las canteras de yeso y de piedra caliza, las cañas de la Veguilla o el esparto de los cerros son algunos de los yacimientos de donde Valdelaguna ha extraído los recursos con los que ha configurado sus construcciones.

La arquitectura genera un paisaje.

Las casas amontonadas en las laderas, con el característico color blanco terroso del yeso autóctono, o las terrazas necesarias para el cultivo en un terreno quebrado, constituyen el fondo ante el que se ha desarrollado la vida del pueblo.

La arquitectura tradicional es dinámica

Un claro ejemplo de este fenómeno son las cuevas a las que se van añadiendo dependencias, delante y encima, según van aumentando las necesidades de espacio. Esta evolución de cueva a casa ha configurado en Valdelaguna edificios complejos que se acoplan armónicamente al terreno.

La arquitectura tradicional está íntimamente relacionada con el Patrimonio Cultural  Inmaterial.

En Valdelaguna encontramos saberes como el esparto o la piedra seca que ya están reconocidas de forma oficial como patrimonio cultural inmaterial. Las técnicas tradicionales del yeso o de la producción del vino y del aceite, constituyen otros ejemplos de patrimonio inmaterial que se comprenden mucho mejor a través de su expresión en la arquitectura tradicional.

La arquitectura tradicional, generalmente, carece de autor concreto o individualizado.

El único recuerdo de los artífices que levantaron la arquitectura tradicional de Valdelaguna son sus trabajos, aunque aún queda memoria de algún nombre suelto, precedido del Tío, que todavia es recordado por su pericia en tal o cual arte.

La arquitectura tradicional se construye en su mayoría con técnicas tradicionales.

Bóveda tabicada, cubierta de tejas, entramados, muro de piedra en seco, pavimentos de yeso, revoltón de yeso, tapial… son algunas de las técnicas usadas tradicionalmente de las que encontramos aún ejemplos en Valdelaguna.

La reutilización de materiales es otra característica de la arquitectura tradicional.

Una ruina o el vertedero eran quizá lo más parecido a un almacén de materiales que tradicionalmente se podía encontrar en Valdelaguna. El uso de materiales de derribo tanto para construir muros como a la hora de obtener una puerta, una ventana o una reja nuevas, explica muchas veces el aspecto propio del caserío tradicional.

la arquitectura tradicional es sostenible.

Utiliza y reutiliza materiales de proximidad, no es preciso un gran aporte energético ni de agua para su producción, aporta soluciones climáticas que no requieren un consumo constante de recursos, se adapta y mimetiza con el entorno sin realizar grandes transformaciones que puedan desestabilizar el ecosistema… la arquitectura tradicional que hasta no hace demasiado era la habitual en Valdelaguna y de la que aún nos quedan unos cuantos ejemplos, responde a las necesidades actuales de sostenibilidad.

A %d blogueros les gusta esto: